Pamplona Actual

Unos «ojeadores» marcaron a los militares de Berriozar antes de la agresión planificada durante la final del Mundial

Una célula de vigilancia localizó a las víctimas en la terraza de un bar y difundió su foto por mensajería, según la investigación

PUBLICIDAD

  • Uno de los detenidos -

Una célula de vigilancia, los denominados «ojeadores», localizó a diez militares en la terraza de un bar de Berriozar, fotografió su posición y difundió la imagen por canales de mensajería para marcarlos antes de ser agredidos. Así lo sostiene la investigación conjunta de Policía Foral y Guardia Civil, bautizada como «Operación TIBU», que sitúa detrás del ataque del pasado 19 de julio a un entramado organizado que actuó por motivos de discriminación ideológica. Los agentes han detenido a ocho personas, tres de ellas menores de edad.

Ojeadores y 'fuerza de choque'

Según las pesquisas, los hechos ocurrieron a las 22:20 horas, mientras las víctimas veían la final de la Copa del Mundo. Un grupo de 19 personas, con los rostros total o parcialmente ocultos y armadas con defensas extensibles y barras metálicas, irrumpió en el establecimiento y golpeó de forma coordinada a diez personas, todas ellas militares profesionales del Regimiento América 66, con base en el Acuartelamiento de Aizoain. Cuatro de las víctimas vestían camisetas de la selección española y la mesa que ocupaban estaba presidida por una gran bandera de España.


El elemento que, según los investigadores, distingue el caso es el reparto de roles. Los «ojeadores» detectaron a los militares en la terraza y tomaron una fotografía que circuló por mensajería para señalar su ubicación exacta y concertar la agresión. Después, el núcleo de ejecución, la llamada fuerza de choque, se desplazó hasta el local para llevar a cabo el ataque.

Los agentes destacan además el elevado nivel de medidas de seguridad adoptado por los asaltantes, más allá de la ocultación de los rostros durante la agresión.

Cinco registros y material antifascista

La fase de explotación de la operación ha concluido con cinco registros domiciliarios en Pamplona, Berriozar y Antsoain. En ellos se ha incautado indumentaria utilizada en el asalto, dispositivos digitales y abundante documentación de naturaleza antifascista y antiespañolista.

A los detenidos se les imputan los delitos de lesiones agravadas con discriminación ideológica, desórdenes públicos, atentado contra funcionario público y daños.

Libertad con medidas cautelares

Tras su puesta a disposición judicial, la magistrada titular de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia Plaza Dos de Pamplona ha decretado la libertad provisional de los mayores de edad, sujeta a estrictas medidas: prohibición de aproximarse a las víctimas a menos de 500 metros, prohibición expresa de acudir o permanecer en Berriozar, retirada del pasaporte con prohibición de salida del territorio nacional y obligación de comparecer quincenalmente en sede judicial.

Los tres menores fueron puestos en libertad bajo la tutela de sus progenitores y quedan a disposición de la Fiscalía de Menores.

Operación conjunta

La investigación ha sido desarrollada por el Servicio de Información de la Guardia Civil y la División de Información de la Policía Foral de Navarra. En la fase de explotación han participado efectivos del Grupo Rural de Seguridad (GRS), la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) y las Divisiones de Intervención y Seguridad Ciudadana de Policía Foral.

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN