Un juzgado de instrucción de Pamplona ha decretado este miércoles prisión provisional comunicada y sin fianza para el hombre detenido por apuñalar presuntamente a otro en el pecho en la antigua ikastola Jaso, en la capital navarra. Se le atribuyen un delito de homicidio en grado de tentativa, castigado con penas de hasta diez años de prisión, y otro de daños. La calificación es provisional y puede cambiar a lo largo de la investigación.
Según el auto, los hechos ocurrieron hacia las 9.45 horas del lunes 28 de septiembre. El investigado habría atacado a la víctima con una navaja y le habría causado heridas de gravedad. Entre ellas figuran una lesión en la región del pecho y la clavícula con trayecto hacia el cuello, con sangrado activo en una arteria y una probable laceración de la vena yugular. También presentaba heridas en la zona del ojo izquierdo y en la mano y el antebrazo, que fueron suturadas. La resolución no detalla cuál es el estado actual del herido.
Tras el ataque, el sospechoso huyó. Policía Foral lo localizó y detuvo horas después en el río Ultzama, a la altura de Villava, escondido entre unos matorrales después de haberse lanzado al agua desde unos seis metros de altura. El juzgado recoge además que el hombre huyó en dos ocasiones de los agentes de Policía Municipal y de Policía Foral cuando fue localizado.
Legítima defensa
Durante su declaración, el detenido ha reconocido que clavó la navaja a la víctima, pero ha asegurado que lo hizo para defenderse de una agresión previa con una cadena y un candado. También ha admitido que ambos mantenían desavenencias anteriores, según recoge el auto. El juzgado considera que existen indicios suficientes para atribuirle los hechos, y el informe médico corrobora de forma objetiva las lesiones sufridas por la víctima.
El detenido ha accedido voluntariamente a que se le tome una muestra de ADN. Esta se cotejará con las pruebas halladas en el lugar: la navaja presuntamente utilizada, una cadena y una escalera con restos de sangre.
Daños en los calabozos
El investigado también habría causado daños en la celda de la comisaría de Policía Foral en la que permaneció detenido. Todavía está pendiente de determinar su alcance económico.
Riesgo de fuga y protección de la víctima
Para acordar la prisión, el juzgado ha valorado la gravedad del delito y el riesgo de fuga, ya que considera que el investigado carece de arraigo suficiente en la zona y que sus huidas previas hacen previsible que intente eludir la acción de la justicia. Además, ha tenido en cuenta la necesidad de proteger a la víctima ante la violencia del ataque, las zonas del cuerpo afectadas y las desavenencias previas entre ambos.
El investigado ingresará en el Centro Penitenciario de Pamplona. El auto no es firme y contra él cabe recurso de reforma ante el mismo juzgado en el plazo de tres días, o recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Navarra en cinco días.











