El Partido Popular de Navarra ha asegurado que el balance anual de la Renta Garantizada correspondiente a 2025 confirma, a su juicio, que el modelo impulsado por el Gobierno de María Chivite continúa sin cumplir su principal objetivo: ayudar a las personas a salir de la situación de dependencia y acceder a un empleo.
Según los populares, los datos publicados por el propio Ejecutivo foral muestran que, pese a la existencia del Ingreso Mínimo Vital como prestación estatal y al incremento de su cuantía, la Renta Garantizada sigue sin evolucionar hacia un sistema orientado a la inclusión laboral.
Uno de los aspectos que más preocupa al PPN es la escasa reducción del número de familias perceptoras. Mientras que en 2024 la media mensual se situó en 12.868 unidades familiares, en 2025 desciende hasta 12.642, lo que supone una caída de apenas 226 familias. Desde el partido señalan que, tras varios años de convivencia con el Ingreso Mínimo Vital, cabría esperar una prestación cada vez más centrada en situaciones excepcionales y temporales, algo que los datos, sostienen, no confirman.
A ello se suma que la cuantía media de la prestación ha vuelto a aumentar, pasando de 661,81 euros mensuales a 698,03 euros por unidad familiar, mientras el gasto total continúa superando los 108 millones de euros.
Aumento de solicitantes extranjeros y de unidades unipersonales
El PPN destaca también que, por primera vez desde que existen estos balances, los solicitantes de nacionalidad extranjera superan a los españoles, representando el 54,4% del total frente al 45,6% de nacionales. El informe recoge además un incremento del peso de las unidades familiares unipersonales, evolución que el propio Gobierno de Navarra califica como un "repunte" tras el descenso registrado el año anterior.
El empleo, el dato "más preocupante" según el PPN
Para los populares, el indicador que mejor refleja el fracaso del modelo es el relacionado con la inserción laboral. En 2025, únicamente 4.448 perceptores de Renta Garantizada firmaron algún contrato de trabajo, frente a los 4.669 del año anterior, un descenso del 4,7%.
"Si el principal objetivo de esta prestación debe ser ayudar a las personas a recuperar su autonomía económica, resulta muy preocupante que cada vez menos beneficiarios consigan incorporarse al mercado laboral. El sistema sigue sin convertir la ayuda en un puente hacia el empleo", ha afirmado la portavoz de Derechos Sociales del PPN, Maribel García Malo.
El partido reivindica su propuesta rechazada en el Parlamento
García Malo ha recordado que esta situación fue precisamente la que motivó la presentación por parte del PPN de la Proposición de Ley Foral del Derecho a la Inclusión Activa, una iniciativa que planteaba sustituir el modelo actual por otro que vinculara de forma efectiva la ayuda económica a la inserción laboral, mediante itinerarios personalizados, mayor exigencia y un seguimiento permanente de los beneficiarios.
"El Parlamento decidió rechazar nuestra propuesta, pero el propio informe del Gobierno vuelve a demostrar que Navarra necesita exactamente ese cambio de modelo", ha denunciado la portavoz popular, quien ha insistido en que las políticas sociales "tienen que medirse por su capacidad para que las personas encuentren un empleo y recuperen su independencia".
García Malo ha señalado que el Ejecutivo foral "continúa instalado en un modelo que prioriza el mantenimiento de las prestaciones frente a la inclusión activa" y ha cuestionado por qué, según sus palabras, "cada año menos perceptores consiguen trabajar" pese a la existencia del Ingreso Mínimo Vital.
La portavoz del PPN ha concluido reclamando una política social que "acompañe, exija y ayude a salir adelante, porque la mejor prestación social sigue siendo un empleo", y ha anunciado que su formación continuará defendiendo un modelo que convierta las ayudas públicas en un instrumento temporal de acceso al mercado laboral.







