Las excavaciones del poblado vascón de Irulegi, en el Valle de Aranguren, han deparado un nuevo hallazgo de enorme relevancia lingüística e histórica: una inscripción grabada sobre un fragmento cerámico que podría constituir el primer testimonio conocido de un numeral vascónico. El texto, escrito en signario paleohispánico y que los investigadores leen como 'abaŕ', aparece sobre el borde de un recipiente de almacenaje fabricado en el propio yacimiento o en sus inmediaciones, y podría hacer referencia a la capacidad del recipiente.
Si esta interpretación es correcta, la trascendencia del hallazgo es mayúscula: la forma 'abaŕ' coincide exactamente con la que estudios recientes han atribuido al numeral 10 en ibérico, para el que se ha propuesto además una correspondencia con el vasco (h)amar. El descubrimiento aportaría así una nueva evidencia en el debate científico sobre las relaciones entre el vascónico, el ibérico y el euskera en sus fases antiguas y actuales.
El fragmento, que apareció partido en dos piezas, fue presentado este jueves en la exposición De Irulegi a Pompelo. Los orígenes de una ciudad, en el Civivox Pompelo de Pamplona, con presencia del alcalde de Pamplona, Joseba Asiron; el director del yacimiento y arqueólogo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, Mattin Aiestaran; el epigrafista y catedrático de la Universidad de Barcelona Javier Velaza Frías; y el alcalde del Valle de Aranguren, Manolo Romero.
Junto a este fragmento se presentó una segunda pieza inscrita, hallada en el exterior de la misma casa donde apareció en su día la célebre Mano de Irulegi. Se trata de la base de un recipiente de uso personal de importación, con tipología campaniense de barniz negro o pintado procedente de Italia, que presenta el texto 'basi', interpretado como un nombre abreviado, posiblemente el del propietario del recipiente y de la vivienda. Ambas piezas se suman al bronce epigráfico de la Mano de Irulegi, a los textos de las monedas y al stylus hallado anteriormente en el yacimiento, confirmando que la escritura formaba parte de la vida cotidiana de sus habitantes.
El estudio epigráfico y lingüístico ha sido realizado por Javier Velaza Frías y Joan Ferrer, de la Universidad de Barcelona, y por Joaquín Gorrochategui, de la Universidad del País Vasco, y se publicará en el próximo número de la revista Palaeohispanica.
Las excavaciones en Irulegi se llevan a cabo desde hace nueve años por iniciativa del Ayuntamiento del Valle de Aranguren, con el apoyo del Departamento de Cultura del Gobierno de Navarra y bajo la dirección de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Hasta la fecha se han excavado tres viviendas de unos 75 metros cuadrados, en las que se han recuperado armas, cerámicas, monedas, restos óseos, molinos y numerosos materiales. El poblado vascón fue destruido durante la Guerra Sertoriana.
Las dos piezas presentadas hoy pueden verse en la exposición De Irulegi a Pompelo, que permanecerá abierta hasta el 27 de septiembre en el sótano del Civivox Pompelo, con entrada gratuita y en horario de lunes a sábado de 11.30 a 13.30 y de 18.00 a 20.30. La Sociedad de Ciencias Aranzadi organiza además visitas guiadas al yacimiento y a la exposición durante todo el verano hasta el 12 de septiembre, con información disponible en aranzadi.eus/visita-irulegi.









