El Sindicato de Enfermería SATSE ha salido al paso de la reorganización anunciada en la zona básica de salud de Carcastillo y ha advertido que no aceptará modificaciones que trasladen a las enfermeras las consecuencias de un déficit de cobertura médica, ni cambios en sus condiciones laborales que no hayan sido previamente negociados con la representación sindical.
Según la información conocida, el Servicio Navarro de Salud tiene previsto suprimir las microguardias que se venían realizando de lunes a viernes entre las 15:20 y las 20:00 horas en esa zona, y trasladar esa franja horaria al Servicio de Urgencias Rurales. La zona básica del EAP Carcastillo da cobertura a los municipios de Carcastillo, Figarol, Mélida, Murillo el Fruto y Santacara, y su centro de salud opera como Punto de Atención Continuada fuera del horario habitual, con activación previa a través del 112.
"Que lo paguen las enfermeras no es una solución"
Desde SATSE subrayan que la escasez de médicos en el ámbito rural no puede resolverse a golpe de improvisación y cargando la presión sobre otros colectivos. "Si el problema es de cobertura médica, la solución no puede ser que lo paguen las enfermeras. Enfermería no puede ser el colchón permanente de un modelo que no planifica, no retiene profesionales y acaba improvisando cambios que afectan a la asistencia diaria", señala el sindicato en un comunicado.
La organización también pone el foco en el riesgo que este tipo de reajustes supone para la figura de la enfermera de referencia en entornos rurales, una pieza clave en la continuidad asistencial y en la relación de confianza que estos profesionales construyen con pacientes, familias y comunidades a lo largo del tiempo. Para SATSE, cualquier rediseño del modelo de atención que ignore ese papel "rompe algo que no se reconstruye fácilmente".
Negociación, no hechos consumados
El sindicato es contundente al exigir que la Gerencia de Atención Primaria informe de forma inmediata sobre el alcance real de la reorganización y que cualquier modificación que afecte a horarios, funciones, circuitos asistenciales o condiciones de trabajo sea llevada a Mesa Sectorial. "No estamos ante un simple ajuste interno. Si cambia la forma de prestar la atención sanitaria en una zona rural, cambian también las condiciones en las que trabajan los equipos y la manera en que se garantiza la seguridad de la población", alertan.
SATSE reclama, en este sentido, que el proceso incluya información previa, evaluación de riesgos, participación de los profesionales afectados y garantías claras tanto para la plantilla como para los pacientes.
Soluciones estructurales, no parches
Más allá del caso concreto de Carcastillo, el sindicato aprovecha la ocasión para reiterar su diagnóstico sobre la situación de la sanidad rural en Navarra: plantillas insuficientes, falta de criterios transparentes para zonas de difícil cobertura, inestabilidad profesional y ausencia de planificación real. "La respuesta no puede ser reorganizar desde la urgencia cada vez que falta un profesional. La respuesta debe ser planificar, negociar y garantizar condiciones dignas para todos los colectivos", concluye la organización.






