El grupo parlamentario de Unión del Pueblo Navarro (UPN) ha alertado este miércoles de que el mercado del alquiler en Navarra se ha desplomado un 39% desde que el Gobierno foral comenzó a aplicar la normativa de zonas tensionadas, y ha denunciado que la consejera de Vivienda, Begoña Alfaro, ha ocultado ese dato pese a que figura en los propios informes elaborados por su departamento.
Según los datos que maneja el partido, en el segundo trimestre de 2025, momento en el que entró en vigor la regulación, se firmaron 1.365 contratos de alquiler en la comunidad foral. Un año después, en el primer trimestre de 2026, esa cifra había descendido hasta los 843 contratos, lo que supone una caída de casi cuatro de cada diez operaciones. UPN sostiene que se trata del peor dato registrado en toda España.
La consejera, en el punto de mira
El partido reprocha a Alfaro que, en lugar de dar cuenta de ese deterioro, se haya limitado a subrayar públicamente que "se han destensado los precios del alquiler", obviando el desplome en el número de contratos. Para UPN, presentar la caída de precios como un logro sin mencionar la contracción de la oferta es una lectura "sesgada y deliberadamente incompleta" de la realidad.
La formación va más allá y acusa al Gobierno de Navarra de falta de transparencia en los datos, señalando que en el último informe publicado aparece un cuadro con cifras de 2025 que no coinciden con los valores que se facilitaron en su momento, lo que a su juicio pone en entredicho la fiabilidad de la estadística oficial en materia de vivienda.
"Ya lo advertimos"
UPN recuerda que alertó de este escenario cuando se debatió la normativa de zonas tensionadas. El partido defendía entonces que la limitación de precios provocaría una retirada de viviendas del mercado del alquiler residencial, ya que los propietarios, ante la reducción de la rentabilidad y la sensación de desprotección jurídica, optarían por vender sus inmuebles o destinarlos al alquiler de temporada, modalidad que queda fuera de la regulación.
"Ahora los propios informes del departamento de Begoña Alfaro confirman con precisión esta desastrosa deriva", han subrayado desde el partido.
El efecto sobre los más vulnerables
Más allá de los números, UPN apunta a las consecuencias sociales de la caída de oferta. Con menos pisos disponibles, el acceso al alquiler queda reservado en la práctica a quienes tienen mayor estabilidad laboral e ingresos más altos, dejando fuera precisamente a quienes más necesitan esa vía de acceso a la vivienda. "Todo muy progresista", ha ironizado el partido en un comunicado.
La formación navarralista carga también contra la ausencia de políticas activas de vivienda protegida por parte del Ejecutivo foral, al que acusa de "inacción" en un contexto en el que las listas de espera de demanda protegida no dejan de crecer, con los jóvenes como principal colectivo afectado.
"La alocada carrera reguladora que persigue a los propietarios y la nula actividad del Gobierno por promover nuevas viviendas está causando un destrozo monumental, condenando a miles de personas a unas listas de espera que no cesan de crecer", han concluido.


