Pamplona Actual

Advierten de que 500 viviendas de alquiler de protección oficial en la Comarca podrían pasar al mercado libre

Los inquilinos de Etxabakoitz, Errotxapea y Artikaberri se organizan con el Sindicato Socialista de Vivienda ante el riesgo de perder sus hogares

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  • Uno de los bloques de Testa

Cientos de familias que residen en viviendas de protección oficial en barrios de Pamplona afrontan una situación de incertidumbre tras conocer que Testa Residencial, uno de los mayores tenedores de vivienda del Estado y el mayor arrendador de Navarra, estaría planificando no renovar los contratos de alquiler para poner los pisos a la venta en el mercado libre.

Las viviendas afectadas se concentran en los barrios de Etxabakoitz, Errotxapea, Sanduzelai, Buztintxuri y Artikaberri. En 2020 perdieron su calificación de protección oficial al cumplirse los veinte años desde su construcción, lo que abría la puerta a su liberalización.

La compra masiva antes del fin de la protección

El origen de la situación se remonta a en torno a 2018, cuando Testa Residencial —empresa de capital madrileño financiada por el fondo BlackStone— adquirió de forma masiva estos inmuebles antes de que expirara su protección oficial, tratándolos como activos financieros. Desde entonces, la gestión en Navarra quedó en manos de Grupo Larrabide como representante exclusivo.

Ante la inminente caducidad de la calificación, y con el telón de fondo de una amenaza de subida de alquileres hasta los 800 euros por parte de la empresa, el Gobierno de Navarra —entonces formado por PSN, Geroa Bai y Unidas Podemos— acordó en 2020 seguir subvencionando esas viviendas durante siete años más mediante una modificación urgente del techo de gasto. Una transferencia directa de fondos públicos a una empresa privada que, según el sindicato, condicionó el acuerdo a su favor desde una posición de fuerza.

Contratos que no se renuevan, pisos que aparecen en Idealista

Ahora, con los contratos acercándose al límite de ese período subvencionado, los vecinos denuncian que Testa no está renovando los arrendamientos. A medida que los inquilinos abandonan sus viviendas, los pisos aparecen a la venta en plataformas inmobiliarias como Idealista a precios de mercado libre.

A ello se suman quejas acumuladas sobre el mantenimiento: periodos de hasta siete meses sin reparaciones, calderas averiadas en invierno o incrementos en las tasas repercutidas a los inquilinos son algunos de los problemas trasladados en las asambleas vecinales que se están celebrando en los bloques afectados.

Los vecinos también señalan que la ausencia de comunidad de propietarios —Testa es el único dueño de los bloques— deja a los inquilinos sin interlocución ni capacidad de decisión colectiva, y convierte a la empresa en el único agente que controla y transmite información sobre los edificios.

El sindicato exige organización

El Sindicato Socialista de Vivienda en Iruñerria, que está acompañando a los afectados en asambleas en Etxabakoitz, Errotxapea y Artikaberri, denuncia que el modelo de Testa consiste en vaciar los bloques para revenderlos con plusvalías, desplazando a familias trabajadoras que llevan años en esas viviendas.

El sindicato llama a la organización colectiva como respuesta ante lo que considera un caso paradigmático de especulación con vivienda pública subvencionada.

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