La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha reafirmado el compromiso institucional con la Korrika como una expresión cultural y social en defensa del euskera, al tiempo que ha marcado una línea clara frente a cualquier uso que desvirtúe su esencia.
En un comunicado en redes sociales, el Ejecutivo foral subraya que esta iniciativa representa “la lengua propia y patrimonio cultural de nuestra tierra”, insistiendo en que su promoción debe desarrollarse desde el respeto y “al margen de cualquier instrumentalización política”. Un mensaje que busca preservar el carácter integrador de un evento que, edición tras edición, moviliza a miles de personas en favor del euskera.
4/4 El Gobierno de Navarra insta a las entidades organizadoras de la Korrika a que adopten las medidas necesarias para desterrar la presencia de imágenes y fotografías de terroristas. https://t.co/ZZH4d5hRQN
— María Chivite / ❤️ (@mavichina) March 22, 2026
Sin embargo, el Gobierno no ha eludido la polémica surgida durante la presente edición. Chivite ha mostrado un rechazo contundente ante la exhibición de imágenes, fotografías o símbolos vinculados a personas condenadas por delitos de terrorismo. Según ha señalado, estos hechos —repetidos nuevamente este año— suponen “un homenaje público hacia personas que han causado mucho dolor” y contribuyen a “revictimizar a las víctimas del terrorismo y a sus familiares”.
2/4 El Gobierno de Navarra expresa su rechazo de cualquier exhibición, durante el desarrollo de la Korrika, de imágenes, fotografías o símbolos vinculados a personas condenadas por delitos de terrorismo, como las que desgraciadamente se han producido, de nuevo en esta edición. https://t.co/eS4Q6bLkFU
— María Chivite / ❤️ (@mavichina) March 22, 2026
En este contexto, el Ejecutivo navarro ha instado a las entidades organizadoras de la Korrika a adoptar medidas firmes para erradicar este tipo de manifestaciones. La petición no es menor: se trata, en palabras del Gobierno, de preservar la convivencia y el respeto, evitando que una cita de carácter cultural se vea empañada por elementos que reabren heridas aún sensibles en la sociedad navarra.
Así, el mensaje institucional combina apoyo y advertencia: respaldo a la Korrika como símbolo lingüístico y cultural, pero tolerancia cero ante cualquier expresión que contradiga los principios de respeto y memoria hacia las víctimas.






