Pamplona Actual

Vecinos de Etxabakoitz reclama una respuesta ante la situación de los jóvenes que pernoctan en la antigua Ikastola Jaso

Denuncian la falta de actuación judicial y administrativa frente a una problemática social prolongada que afecta tanto a la convivencia como a los migrantes

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Etxabakoitz, uno de los barrios más antiguos de la ciudad y con una población aproximada de 5.000 personas, atraviesa desde hace más de dos años una situación social compleja que, según su vecindario, no ha recibido una respuesta adecuada por parte de las instituciones. El foco del conflicto se sitúa en la Ikastola Jaso, utilizada como lugar de pernocta y refugio por un grupo de jóvenes que carecen de alternativas habitacionales.

La mayoría de estas personas son jóvenes migrantes, algunas empadronadas en la ciudad, con constancia de su interés por integrarse a través del aprendizaje del idioma. En determinados casos, perciben la renta garantizada como único medio de subsistencia. Todas ellas proceden de países marcados por la pobreza y la falta de oportunidades, circunstancias que les obligaron a abandonar sus entornos familiares y a emprender un proceso migratorio.

A su llegada a Navarra, comunidad reconocida por sus elevados indicadores de calidad de vida, no han encontrado —según la Plataforma Vecinal— mecanismos eficaces de acogida ni itinerarios que faciliten su inclusión social. La vida en la calle, en condiciones extremas, ha derivado en problemas de salud, aislamiento y dependencia de medicación, en ocasiones con riesgo de adicción, utilizada como vía para mitigar el miedo, la ansiedad y la angustia.

Esta situación de alta vulnerabilidad ha desembocado, en algunos momentos, en episodios de conflictividad como amenazas al vecindario, robos en vehículos y enfrentamientos entre los propios jóvenes, con resultado de lesiones. Estos hechos han generado un clima de inseguridad y rechazo en el barrio, donde el miedo ha ido desplazando la comprensión de una realidad que requiere intervención social.

Desde la Plataforma Vecinal se señala que, hasta la fecha, la respuesta se ha limitado principalmente al refuerzo de la presencia policial y a una intervención considerada insuficiente por parte de los servicios sociales municipales. A pesar de que el caso se encuentra judicializado, el Juzgado no ha adoptado medidas, y ni el Ayuntamiento ni el Gobierno de Navarra han impulsado una actuación integral que aborde el problema de fondo.

El colectivo vecinal advierte de una progresiva degradación del barrio y del abandono de estos jóvenes, que carecen de recursos y de perspectivas de futuro. Por ello, reclama al Juzgado y a las administraciones públicas competentes una respuesta urgente y coordinada que ponga fin a una situación prolongada en el tiempo y que está generando sufrimiento tanto en el vecindario de Etxabakoitz como en el grupo de jóvenes que utiliza la Ikastola Jaso como único recurso habitacional y vital.

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