Idoia Labayen Goñi, catedrática de Fisiología e investigadora del Instituto ISFOOD de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), ha colaborado en la creación del Consenso de Melbourne, un marco conceptual internacional sobre la acumulación de grasa en el páncreas. Este trabajo, que reúne a 25 especialistas de cinco continentes, establece terminología, criterios de evaluación y orientaciones comunes para avanzar en la investigación y práctica clínica.
El documento titulado «Conceptual framework and expert guidance on intrapancreatic fat deposition: the Melbourne consensus (Marco conceptual y orientaciones de especialistas sobre la acumulación de grasa intrapancreática: el Consenso de Melbourne)» ha sido publicado en la revista científica «Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology». El consenso busca unificar los conceptos y procedimientos utilizados por investigadores y personal sanitario al estudiar la grasa pancreática.
«El documento aborda un fenómeno cada vez más relevante para la salud pública: la acumulación de grasa intrapancreática —señala la catedrática—. Aunque una cantidad baja de grasa forma parte de la fisiología normal, su presencia excesiva puede constituir una alteración del órgano y relacionarse con enfermedades como la pancreatitis, el cáncer de páncreas o la diabetes tipo 2».
El consenso introduce el término 'trastorno del páncreas graso' y aclara que no debe asociarse automáticamente con la obesidad, ya que el aumento de grasa pancreática puede ocurrir independientemente del peso corporal o la grasa en el hígado. Por ello, medidas como el índice de masa corporal no son suficientes para determinar este trastorno.
El grupo de especialistas ha formulado 58 recomendaciones distribuidas en seis ámbitos: el marco conceptual, características de la acumulación de grasa, mecanismos biológicos implicados, principios para evaluarla, riesgos para la salud y posibilidades de modificar dicha acumulación mediante medidas preventivas o terapéuticas.
Una de las principales conclusiones del documento es que la resonancia magnética es la técnica más fiable para medir la grasa pancreática en personas vivas. En contraste, se desaconseja el uso de la ecografía endoscópica convencional como método diagnóstico, a pesar de su disponibilidad en los servicios de gastroenterología.
El consenso distingue dos tipos de trastorno del páncreas graso: uno en personas sin exceso general de grasa corporal y otro en quienes presentan adiposidad elevada. «Esta diferenciación puede ayudar a comprender mejor sus mecanismos y a diseñar estrategias preventivas más personalizadas», apunta la investigadora.
Idoia Labayen, además de su labor en la UPNA, participa en el Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN). Coordina en la UPNA el grupo de investigación ELIKOS, centrado en nutrición y actividad física para la salud.









