Nombre: D. Fernando Valmaseda.
Cargo: Presidente de la Red de Pueblos Gastronómicos de España.
España es uno de los destinos turísticos más reconocidos del mundo, pero más allá de sus grandes capitales y enclaves internacionales, existe una red de municipios donde la identidad, la tradición y la gastronomía forman una unidad inseparable. En ese escenario nace la Red de Pueblos Gastronómicos de España, un proyecto que propone redescubrir el territorio desde la excelencia culinaria, el patrimonio cultural y el alma de cada localidad.
Impulsada tras tres años de trabajo conjunto por corporaciones especializadas en el sector turístico, esta iniciativa articula una propuesta estructurada que integra historia, producto local, tradición y experiencia viajera. Con personajes como Fogón y Candela acompañando simbólicamente al visitante, la Red invita a recorrer pueblos donde la gastronomía no se musealiza, sino que se vive como expresión cotidiana de su identidad. En esta entrevista en colaboración con Matías Prats se conocen más detalles.
¿Cómo surge la Red de Pueblos Gastronómicos de España y qué necesidad detectaron en el panorama turístico nacional para ponerla en marcha?
La Red de Pueblos Gastronómicos de España responde a una necesidad actual: unir cultura, patrimonio y gastronomía, las dos principales motivaciones para elegir un destino, en un solo club de producto que vertebre todo el territorio nacional. Hasta ahora, existían productos turísticos aislados, pero ninguno combinaba estas fortalezas, lo que permite proyectar tanto los destinos como su gastronomía a nivel nacional e internacional. Cada comunidad cuenta con pueblos increíbles cuyo patrimonio y gastronomía ofrecen experiencias únicas.
El proyecto une turismo y gastronomía en una misma propuesta estratégica. ¿Qué diferencia a esta Red de otras iniciativas vinculadas al turismo rural o gastronómico?
Tras años de experiencia en el sector turístico, detectamos que muchos pueblos carecían de apoyo real más allá de un simple catálogo digital. Por eso, la Red de Pueblos Gastronómicos no solo agrupa municipios, sino que les aporta valor constante: formación en comercialización, creación de producto, tecnología, comunicación y promoción; gamificación para contar su historia a todas las edades; y estrategias de comunicación a nivel nacional e internacional. Todo ello busca impulsar el desarrollo rural y aprovechar las oportunidades de una España que no debe ser “vaciada”.
Tras cuatro años de trabajo previo, ¿Cuáles han sido los principales retos a la hora de articular una red que abarca municipios de distintas comunidades autónomas?
Desde su lanzamiento el 10 de abril de 2025 en Madrid, la Red ha superado años de retos, incluyendo la desconfianza hacia otras redes que priorizaban negocios sobre el desarrollo rural. Frente a ello, nuestra propuesta ha buscado ofrecer mucho más que un catálogo: formación, colaboración real entre municipios, unidad más allá de colores políticos y estrategias, y apoyo para generar empleo, riqueza y valor territorial. Gracias a este enfoque, cada vez más pueblos se suman a la Red, dejando otras plataformas, atraídos por un proyecto que pone en valor tanto el territorio como su gente.
La Red reúne pueblos con una fuerte identidad culinaria, desde la tradición del ibérico en Aracena hasta la cultura vitivinícola de Almendralejo o Cangas del Narcea. ¿Qué criterios se han seguido para seleccionar a los municipios integrantes?
En 2020, durante la pandemia, analizamos los más de 8.000 pueblos de España mediante una auditoría de 100 puntos dividida en dos bloques: turismo y gastronomía. El bloque turístico incluía patrimonio, arquitectura, cultura, folclore, fiestas, naturaleza y deporte; el gastronómico valoraba productos locales, recetas tradicionales, festividades culinarias e infraestructura gastronómica. Solo los pueblos que alcanzaban un mínimo de 70 puntos fueron seleccionados para formar parte de la Red, garantizando un club de excelencia y calidad, priorizando la calidad sobre la cantidad.
Además de la gastronomía, el patrimonio histórico, natural y cultural ocupa un lugar destacado en la propuesta. ¿Cómo se integra este relato global en la experiencia del visitante?
Lo estamos haciendo mediante tecnología y gamificación con nuestros personajes Fogón y Candela, que cuentan recetas tradicionales, historias, leyendas y oficios de cada municipio. Además, hemos creado gastrorutas que conectan tres pueblos para fomentar la pernoctación, involucrar a productores y restaurantes, y promover el patrimonio cultural e histórico, generando así desarrollo, riqueza y experiencias auténticas para los visitantes.
¿Qué impacto económico y social se espera generar en los municipios que forman parte de la Red, especialmente en términos de dinamización local y desestacionalización del turismo?
La Red se presentó oficialmente el 10 de abril de 2025 y desde entonces muchos municipios han unido sus valores culinarios para crear experiencias conjuntas, como Sigüenza, Riaza y Mora de Rubielos con la trufa, o Almendralejo, Llerena y Aracena con cavas, migas y productos de la dehesa. En menos de un año, estas iniciativas han atraído a más de 15.000 nuevos viajeros, fomentando la dinamización de los territorios interiores y promoviendo que el turismo se distribuya más allá de las costas, generando desarrollo económico y cultural durante todo el año.
¿Cómo se articula la colaboración entre productores locales, restauradores, instituciones y agentes turísticos dentro de cada pueblo?
Pensábamos que sería difícil lograr consenso entre los municipios, pero la colaboración ha sido máxima. Cada pueblo ha descubierto que, trabajando juntos, pueden generar experiencias gastronómicas únicas con valor nacional e internacional. Gracias a la formación personalizada de la Red, productores, restaurantes y empresarios se han coordinado en una misma estrategia, creando experiencias que sorprenden a los viajeros y demostrando que solo hacen falta voluntad y disposición para lograrlo.
En un contexto donde el viajero busca autenticidad y experiencias personalizadas, ¿cómo responde la Red a esta nueva demanda del turismo contemporáneo?
Gracias a la experiencia del comité de dirección, hemos logrado que municipios trabajen juntos para potenciar sus recursos y crear experiencias únicas. Almendralejo y Aracena combinan vinos, migas y jamón; Alhaurín el Grande y Baena destacan huerta y aceites; Mora de Rubielos y Riaza desarrollan productos trufados. La Red facilita la colaboración, comunicación y promoción de estas experiencias a nivel nacional e internacional, mostrando el potencial de cada pueblo.
¿Cuáles son los próximos pasos del proyecto y qué previsiones de crecimiento o incorporación de nuevos municipios contemplan a medio plazo?
Recientemente nos reunimos con alcaldes para presentar los nuevos destinos que se incorporarán a la Red, que seguirá creciendo con municipios de calidad y excelencia. Estaremos en 10 provincias españolas y también en el extranjero, con visitas a Lisboa, Roma, París y Londres, cerrando acuerdos internacionales con otras redes. Además, se preparan webinars de formación, un canal de podcast con Loquis y la gamificación de los municipios. La Red es una asociación sin ánimo de lucro que busca fortalecer la marca España y dar cabida a todos los que quieran defender sus valores, gastronomía y patrimonio.
La Red de Pueblos Gastronómicos de España se presenta como una iniciativa que trasciende la promoción turística convencional para consolidarse como un modelo de desarrollo territorial basado en la identidad, el producto local y la experiencia integral del viajero. En un momento en el que el turismo evoluciona hacia propuestas más conscientes y auténticas, el proyecto aspira a posicionarse como un referente nacional en la conexión entre patrimonio, gastronomía y relato cultural compartido.





