El Departamento de Cohesión Territorial, a través de la sociedad pública NILSA, ha concluido las obras de ampliación y remodelación integral de la depuradora de Corella tras una inversión final de 4,71 millones de euros, según ha informado el Gobierno de Navarra. Las obras han permitido adaptar la instalación al crecimiento poblacional e industrial de la zona y reforzar la protección del río Alhama, incrementando la capacidad de tratamiento de las aguas residuales y mejorando las garantías de calidad del agua devuelta al cauce fluvial.
El director general de Administración Local, Jesús Mari Rodríguez, visitó esta mañana las instalaciones junto al alcalde de Corella, Gorka García; el director gerente de NILSA, Fernando Mendoza; y el presidente de la Mancomunidad de Aguas del Moncayo, Ramón Martínez. Durante la visita, Rodríguez puso en valor esta intervención, con la que el Gobierno de Navarra "refuerza una infraestructura esencial para Corella y para el conjunto de la cuenca del Alhama". "La remodelación integral de esta infraestructura sirve para mejorar el uso eficiente del agua y su óptimo saneamiento en la localidad", manifestó el director general, quien añadió que la actuación se enmarca en "la hoja de ruta del Plan Director del Ciclo Integral del Agua para una gestión más eficiente y sostenible de los recursos hídricos".
El alcalde de Corella, Gorka García, agradeció la intervención en una obra que calificó de "más que necesaria para la localidad". "Echamos la vista cuando empezamos con este proyecto tan necesario y es una alegría que podamos inaugurar esta infraestructura que va a mejorar la vida de nuestros vecinos y vecinas, y sobre todo proteger el río Alhama", concluyó el regidor.
Remodelación integral de la infraestructura
La actuación responde a la necesidad de actualizar una infraestructura que comenzó a funcionar en 1996 y que fue diseñada inicialmente para atender una población equivalente a unos 8.200 habitantes. Con la remodelación integral, la planta alcanza ahora una capacidad de 38.000 habitantes en población equivalente, incluyendo la industria. El crecimiento poblacional e industrial registrado en la zona había llegado a duplicar, e incluso a triplicar en determinados momentos, la carga tratada por la depuradora, lo que puso de manifiesto la necesidad de adaptar la instalación a la realidad actual y a las previsiones de crecimiento de las próximas décadas. Durante las obras, iniciadas en febrero de 2025, la depuradora mantuvo su funcionamiento habitual, de manera que los trabajos fueron compatibles con la continuidad del servicio.
Mayor capacidad y nuevas soluciones para garantizar la calidad del agua
La depuradora remodelada alcanza un caudal medio de tratamiento de 3.600 metros cúbicos diarios, equivalentes a 41,7 litros por segundo, frente a los 2.990 metros cúbicos de la instalación anterior, lo que supone un aumento del 20,4% en la capacidad de depuración. Una de las principales novedades es la sustitución de los antiguos lechos bacterianos por un sistema IFAS (Integrated Fixed-Film Activated Sludge), una tecnología más avanzada para el tratamiento de aguas residuales, si bien parte de los elementos de la antigua instalación se han reutilizado como refuerzo, especialmente para reducir la concentración de amonio.
La actuación incorpora además nuevas medidas para mejorar la respuesta de la planta ante episodios de fuertes lluvias y grandes avenidas: se ha eliminado el aliviadero al río Alhama, se han reconvertido dos decantadores en tanques de tormentas y se han construido tres lagunas artificiales con una superficie conjunta superior a los 3.800 metros cuadrados. Estas infraestructuras permiten retener el agua cuando se producen incrementos importantes de caudal y garantizan que, incluso en situaciones de tormenta, el agua reciba el tratamiento correspondiente antes de ser devuelta al cauce.
Una actuación estratégica para la cuenca del Alhama
La remodelación de la depuradora de Corella adquiere especial relevancia por su ubicación en la cuenca del río Alhama, uno de los cauces de Navarra que requiere especial atención desde el punto de vista ecológico debido, entre otros factores, a la importante reducción de su caudal durante los periodos de estiaje. La actuación se suma a otras intervenciones desarrolladas en la cuenca, como la remodelación integral de la depuradora de Fitero, finalizada por NILSA en 2022 tras una inversión superior a los dos millones de euros.
La intervención se enmarca en la estrategia de actualización de las infraestructuras de depuración de Navarra que han superado los 25 años de antigüedad, con el objetivo de anticiparse al envejecimiento de estas instalaciones y garantizar que puedan seguir prestando un servicio adecuado y contribuyendo al buen estado ecológico de los ríos navarros. La mayor parte de las depuradoras que dan servicio a localidades de entre 2.000 y 10.000 habitantes fueron construidas principalmente entre la década de los noventa y los primeros años 2000, por lo que necesitan una actualización progresiva para responder a las nuevas necesidades de población, actividad económica y protección ambiental.







