El sistema de recogida selectiva de ropa en España atraviesa un momento de expansión técnica pero todavía enfrenta desafíos estructurales de consumo. Según la tercera edición del informe "Situación actual del sector de la recogida y tratamiento de ropa usada en España", presentado por Moda re-, el proyecto de economía social impulsado por Cáritas, la red de contenedores ha crecido un 38% en los últimos tres años, alcanzando los 30.000 puntos de recogida en todo el territorio nacional.
El reto de la gestión del residuo textil y el modelo de consumo
A pesar del incremento en las infraestructuras, el volumen de residuos generados por el modelo de fast fashion sigue superando la capacidad de absorción del sistema actual. En España, cada ciudadano genera una media de 19 kilos de residuo textil al año, de los cuales solo el 12,9% se recoge de forma separada. Esto implica que la gran mayoría de las prendas termina en vertederos, fuera de los circuitos de economía circular.
"Estamos ante un punto de inflexión para el sector y los datos muestran claramente que necesitamos acelerar la transición hacia un modelo textil verdaderamente circular", señala Noema Paniagua, directora general de Moda re-. La directiva recalca que, aunque la accesibilidad ha mejorado, el sistema aún es insuficiente para gestionar el volumen total de deshechos que se producen anualmente.
Impacto de la economía social en la sostenibilidad urbana
Las entidades de economía social, como las Empresas de Inserción, se han consolidado como los principales operadores del sector. Actualmente, Moda re- gestiona el 42% de la recogida total en el país, seguida por otras organizaciones como AERESS (19%) y Humana (16%). Esta gestión no solo tiene un impacto ambiental, sino que supone un ahorro directo para las arcas públicas, evitando costes municipales superiores a los 250 euros por tonelada tratada.
Por su parte, Alberto Egido, responsable de Sostenibilidad de la organización, explica: “El gran reto no es solo cuánto consumimos, sino qué hacemos con la ropa cuando deja de usarse. Hoy, la mayoría sigue fuera del circuito circular”.
Auge de la segunda mano frente a la moda rápida
El informe destaca un cambio de tendencia en los hábitos de compra. El 60% de los españoles ya consume ropa de segunda mano, un hábito que se apoya en el crecimiento de las tiendas físicas, que han pasado de 246 a 346 establecimientos en apenas tres años. Sin embargo, este avance convive con una realidad compleja: el 45% de la población admite que sigue comprando moda de consumo rápido de forma habitual.
La consolidación de un modelo sostenible depende ahora de la implementación de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) y de una mayor financiación para las administraciones locales. Desde el sector advierten que para asegurar la viabilidad del sistema es fundamental que las instituciones públicas activen mecanismos de contratación pública que reserven parte de estos servicios a entidades sociales, garantizando así tanto el retorno ambiental como la inclusión laboral.




