Desde la Ribera navarra, Cintruénigo vivió este lunes una jornada de duelo colectivo y denuncia social con la concentración silenciosa en memoria de Sara Jiménez Jiménez, la adolescente de 17 años fallecida el 27 de febrero tras sufrir años de acoso escolar y ciberbullying.
Convocada por la familia, amigos y el Ayuntamiento bajo el lema "El acoso escolar mata", la cita reunió alrededor de 2.000 personas en la plaza de los Fueros a partir de las 19:30 horas, en un ambiente de silencio roto solo por la lectura emotiva del comunicado a cargo de la prima de Sara, Leyre Mediavilla, y su tía Sandra Alduán. En el texto, se describió a Sara como una chica "cariñosa, responsable y con sueños por delante", que sufrió en silencio hasta pedir ayuda, aunque esta "no fue suficiente". La familia reprochó que "le fallamos todos los padres" y alertó: "El acoso no es cosa de niños, es violencia, humillación y miedo".
El acto coincidió con un comunicado del IESO La Paz, donde Sara estudió hace tres cursos, y la Dirección de Educación, que defendieron haber activado protocolos y mantenido contacto con la familia, lamentando el impacto de lo sucedido. El alcalde Óscar Bea, que apoyó la iniciativa municipal contra el bullying, subrayó la necesidad de actuar desde lo local con campañas anuales en colegios.
La movilización reabre el debate en la Ribera sobre la detección precoz del acoso y la falta de recursos en salud mental, en un pueblo conmocionado que no quiere más casos como el de Sara.







