El Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas (CITOP), que representa a más de 15.000 Ingenieros Civiles en España y forma parte de la Comisión Especial Frente a los Desastres Naturales de Gran Magnitud de Unión Profesional, reafirma el papel esencial de la Ingeniería en la protección de la vida, el territorio y las infraestructuras estratégicas del país en el Día Internacional de la Ingeniería para el Desarrollo Sostenible.
Las catástrofes naturales —inundaciones, terremotos, incendios forestales, deslizamientos, temporales marítimos, episodios extremos de viento, nieve o calor, etc.— exigen infraestructuras fiables, planificación estructurada y capacidad de anticipación.
En un contexto marcado por los desastres naturales y por la creciente intensidad y frecuencia de fenómenos extremos, resulta imprescindible incorporar esta realidad como variable permanente en la planificación, el diseño y la gestión del territorio.
Las infraestructuras constituyen un elemento esencial de protección colectiva para la seguridad, la supervivencia y el bienestar de las personas. Su solidez es también un factor clave de estabilidad social y económica.
·La protección de la vida humana es prioritaria. Cada año se suceden nuevos desastres naturales en todo el mundo que, junto a la pérdida de vidas, provocan el daño a infraestructuras clave para el día a día de la sociedad.
·Las infraestructuras, a su vez, son herramientas fundamentales de seguridad pública ante fenómenos meteorológicos imprevisibles y dramáticos.
·Los Ingenieros Civiles son profesionales al servicio de la sociedad, también ante la emergencia climática. Su conocimiento y experiencia se han de apoyar, además, en programas de capacitación y formación permanente, en consonancia con los nuevos escenarios.
·El riesgo climático ha de ser condición de diseño, conservación y gestión de las infraestructuras, también en los procesos de reposición de estas. La Ingeniería Civil ya está trabajando en su adaptación a las nuevas condiciones meteorológicas, siendo fundamental la anticipación técnica ante nuevos episodios.
·Inclusión de Ingenieros Civiles en los equipos de emergencia y gestión de desastres, con el consiguiente reconocimiento de los profesionales como agentes fundamentales en la seguridad del territorio.
·La Ingeniería Civil se ha de apoyar, además, en soluciones naturales de prevención, como el incremento de flora en las ciudades ante la subida generalizada de las temperaturas o el mantenimiento de los cauces fluviales frente a inundaciones.
·Control, monitorización y alerta temprana a través de la digitalización de las infraestructuras. Es prioritario poder realizar el seguimiento en directo de cada uno de los acontecimientos que suceden en las construcciones clave del país.
·Se requiere un esfuerzo mayor en la conservación de las infraestructuras ya existentes, con la inclusión del riesgo climático en las operaciones realizadas en las mismas.
·Compromiso en la inversión en nuevas infraestructuras y en el presupuesto de conservación. Este se debe llevar a cabo como sociedad y no respondiendo a circunstancias coyunturales, de tal manera que responda a las necesidades reales actuales y futuras.
·Necesidad de legislación adicional clara y prioritaria en torno a las infraestructuras y su adaptación ante desastres naturales. Esta ha de integral y que responda a un plan multi-administrativo con objetivos comunes y procesos compartidos.
Desde el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, reiteran su disposición a colaborar activamente con las administraciones públicas y con el conjunto de las profesiones colegiadas en el fortalecimiento de los sistemas de prevención, respuesta y reconstrucción ante grandes catástrofes naturales.
La seguridad del territorio y la protección de la vida requieren planificación técnica rigurosa, inversión estable, coordinación institucional y toma de decisiones fundamentada en conocimiento especializado.
Reforzar el papel de la Ingeniería en la planificación y en la gestión del riesgo es una decisión estratégica orientada a garantizar estabilidad y resiliencia ante escenarios cada vez más exigentes. La Ingeniería es parte esencial de ese sistema de protección colectiva.







