El parque infantil del parque Erreniega ya no es el mismo, y a la vez sigue siendo el corazón de muchas tardes de juego en Zizur Mayor. El emblemático espacio conocido como la Araña, que durante casi 25 años ha sido punto de encuentro de generaciones enteras de niñas y niños, ha dejado paso a una instalación completamente renovada, más segura, accesible y adaptada a las necesidades actuales.
La despedida de la vieja estructura no ha estado exenta de nostalgia. Para muchas familias, la Araña era algo más que un conjunto de columpios y cuerdas: era el lugar de los primeros equilibrios, de los miedos vencidos en lo alto y de las risas compartidas al caer. Sin embargo, el paso del tiempo y el desgaste hacían imprescindible una actuación que garantizara la seguridad y la calidad del espacio.
El nuevo parque mantiene el espíritu lúdico del anterior, pero incorpora materiales más resistentes, superficies amortiguadas y juegos pensados para diferentes edades y capacidades, favoreciendo un ocio inclusivo y seguro. Se trata de una apuesta clara por un modelo de espacio público que pone en el centro a la infancia y a sus familias.
Desde el Ayuntamiento se subraya que la renovación responde a un objetivo claro: seguir cuidando el derecho al juego en condiciones óptimas, sin renunciar a la memoria colectiva que durante décadas se ha tejido en este rincón verde de Zizur Mayor.
Hoy, el parque de Erreniega vuelve a llenarse de voces, carreras y miradas curiosas. Con una imagen distinta, pero con la misma función de siempre: ser un lugar donde crecer, compartir y disfrutar.






