ADEL ha impulsado la creación de la primera Red de Colegios Rurales para la Retención del Talento Rural, una iniciativa desarrollada en el marco de su estrategia de desarrollo local participativo y de la metodología Leader, a través del Proyecto Arraigo y del programa Take Care of Regional Talent. El encuentro, celebrado en la Ermita de San Roque de Sigüenza, reunió a niños y niñas, docentes y equipos directivos de los diferentes centros educativos de la Sierra Norte
ADEL Sierra Norte ha impulsado la creación de la primera Red de Colegios Rurales para la Retención del Talento Rural, una iniciativa pionera que ha reunido este lunes en Sigüenza a alumnado, docentes y equipos directivos de distintos centros educativos de la comarca para compartir experiencias, presentar proyectos de emprendimiento y reflexionar sobre el papel de la escuela rural como motor de oportunidades para el territorio.
El encuentro ha servido como acto de cierre del proyecto LEADER Retención del talento juvenil en el ámbito rural, desarrollado a través del programa Take Care of Regional Talent, promovido por ADEL Sierra Norte y dirigido por la especialista en neuroeducación Nora Rodríguez.
La jornada ha contado con la participación del CEIP La Cobatilla de Mandayona, CEIP Romualdo de Toledo de Jadraque, CRA La Encina de Cogolludo, CEIP San Antonio de Portaceli de Sigüenza, Colegio Episcopal Sagrada Familia de Sigüenza e IES Martín Vázquez de Arce de Sigüenza. Además, también se presentaron proyectos desarrollados por el IES Valle del Henares de Jadraque y por el CRA Serranía de Atienza, cuyos representantes no pudieron asistir al encuentro.
La presidenta de ADEL Sierra Norte, María Jesús Merino, destacó durante la inauguración el profundo cambio de mirada que se está produciendo respecto al medio rural. "Yo os animo a todos a que en un momento determinado os vayáis, porque hay que vivir otras experiencias, pero que si queréis volver sepáis que existe esa posibilidad y que vivir en el medio rural, en la Sierra Norte o en Sigüenza, es una maravilla", afirmó.
Merino recordó que durante muchos años se transmitió a los jóvenes la idea de que el éxito pasaba necesariamente por abandonar los pueblos para instalarse en las grandes ciudades. Frente a esa visión, reivindicó las oportunidades que ofrecen hoy los territorios rurales y animó a los alumnos a sentirse orgullosos de sus raíces. "Lo fundamental es que queremos que os sintáis orgullosos de donde venís, orgullosos del cole al que pertenecéis, de los profesores que tenéis y de todas las posibilidades que existen en vuestros pueblos", señaló.
La presidenta de ADEL también tuvo palabras de reconocimiento para el profesorado de la comarca, especialmente para quienes desarrollan su labor en los centros rurales agrupados, destacando su compromiso y los excelentes resultados educativos que obtienen en contextos muy diferentes.
Del río Dulce a la memoria familiar Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la presentación de los proyectos desarrollados por el alumnado durante el programa. Lejos de plantear ejercicios teóricos, los centros participantes trabajaron sobre retos conectados con su realidad más cercana, convirtiendo el patrimonio natural, la historia local, la sostenibilidad, la cultura o las necesidades sociales en oportunidades de aprendizaje y emprendimiento.
Los alumnos del CEIP La Cobatilla de Mandayona presentaron Pequeños tejedores de redes, una iniciativa centrada en el río Dulce que les permitió investigar su entorno natural, colaborar con vecinos, asociaciones y mayores de la localidad y descubrir el valor ecológico y social de uno de los elementos más representativos de su territorio.
El CEIP Romualdo de Toledo de Jadraque desarrolló Detectives de blasones, un proyecto que combinó patrimonio histórico y neuroeducación para acercar a los alumnos a la historia de la localidad a través de la observación, la investigación y la divulgación.
Desde Cogolludo, el CRA La Encina presentó Pétalos amarillos, raíces del pueblo, una propuesta vinculada al cultivo tradicional del girasol que permitió a los estudiantes conocer mejor la agricultura local y su relación con el paisaje.
Por su parte, el CEIP San Antonio de Portaceli trabajó en Reciclar para cuidar, una iniciativa de reutilización de materiales para la creación de macetas y comederos para aves que fomentó la creatividad y la conciencia ambiental.
El Colegio Episcopal Sagrada Familia elaboró un podcast sobre las oportunidades del mundo rural a partir de entrevistas realizadas a vecinos y profesionales de Sigüenza, mientras que el IES Martín Vázquez de Arce presentó dos proyectos muy diferentes entre sí, pero igualmente conectados con la realidad del territorio. Fast and food propuso un servicio de reparto a domicilio pensado para personas mayores o con dificultades de movilidad, mientras que Guardianes de la Memoria recuperó historias de mujeres pertenecientes a distintas generaciones familiares para reflexionar sobre el papel de la memoria, la identidad y el legado colectivo.
El CRA Serranía de Atienza centró su trabajo en los oficios tradicionales vinculados a la panadería, mientras que el IES Valle del Henares planteó diversas propuestas relacionadas con la digitalización y el desarrollo local.
Todos ellos compartían una misma filosofía. Aprender a observar el entorno, detectar oportunidades y comprender que los pueblos pueden convertirse en espacios de innovación, creación y futuro.
Esa idea fue precisamente una de las principales reflexiones planteadas por Nora Rodríguez durante su intervención.
"El código postal no decide quién triunfa" La directora del programa abrió su conferencia relatando la historia de William Kamkwamba, el joven de Malawi que logró transformar la vida de su comunidad construyendo un molino a partir de los conocimientos adquiridos en una biblioteca y de materiales reciclados. A partir de ese ejemplo, invitó a los alumnos a descubrir el potencial que encierra el entorno en el que viven. "Me gustaría contarles algo que nadie les ha dicho hasta hoy y es que vivir aquí genera unos superpoderes que son difíciles de conseguir en la ciudad", afirmó.
Rodríguez explicó que numerosos estudios científicos muestran cómo el contacto cotidiano con la naturaleza favorece determinadas capacidades relacionadas con la observación, la creatividad, la resolución de problemas y la conexión con el entorno. Además, reivindicó el valor de las comunidades rurales como espacios donde las relaciones humanas siguen siendo cercanas y significativas. "El código postal no decide quién triunfa", aseguró ante los alumnos.
La especialista subrayó que la Red de Colegios Rurales nace precisamente para conectar a docentes y estudiantes de distintos municipios y etapas educativas, generando una comunidad de aprendizaje capaz de potenciar el talento desde la infancia hasta la adolescencia.
Volver para crear oportunidades La jornada concluyó con la intervención de la emprendedora cultural seguntina Bárbara Bussons, impulsora del festival Bibitoke, quien compartió con los estudiantes su propia experiencia personal. Tras estudiar Musicología y formarse en Madrid, decidió regresar a Sigüenza para desarrollar un proyecto cultural propio. "Yo era una más de vosotros. Solo que el proyecto que vengo a exponer hoy aquí es uno que hace una semana tuvo lugar en esta misma ciudad", explicó.
Bussons relató cómo detectó la oportunidad de acercar nuevas propuestas musicales y culturales a la comarca y convertirlas en un elemento de dinamización social y cultural. "Vi aquí en Sigüenza la oportunidad de llenar un huequecito que podía llenar yo", señaló.
La emprendedora defendió la cultura como herramienta para generar comunidad, desarrollar el pensamiento crítico y crear nuevas oportunidades profesionales en el medio rural, demostrando con su ejemplo que la formación, la creatividad y el emprendimiento también pueden encontrar espacio lejos de las grandes ciudades.
Un manifiesto por el futuro de la escuela rural El encuentro culminó con la firma colectiva del manifiesto que da origen a la Red de Colegios Rurales para la Retención del Talento Rural.
El documento reivindica el valor de la escuela rural como espacio de innovación, identidad y desarrollo territorial y plantea una nueva forma de entender la educación vinculada al territorio, a la naturaleza y a las oportunidades locales.
A lo largo de diez principios, el manifiesto defiende que educar no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino en ayudar a niños y jóvenes a reconocer el valor de su entorno, desarrollar iniciativas propias y participar activamente en la transformación de sus comunidades.
La Red nace con la vocación de consolidar una colaboración estable entre centros educativos de la comarca y de seguir impulsando experiencias que permitan detectar, desarrollar y retener el talento joven en el territorio.
Porque, como resume el texto firmado por alumnado, docentes y centros educativos al término de la jornada, "educar en lo rural no es preparar para salir. Es preparar para crear y emprender en la tierra que lo vio crecer".
La creación de esta Red de Colegios Rurales se integra en el Proyecto Arraigo que desarrolla ADEL Sierra Norte dentro de su Estrategia de Desarrollo Local Participativo, sustentada en la metodología LEADER, una forma de impulsar el desarrollo rural basada en la participación activa de la población local y en la puesta en valor de los recursos y capacidades de cada territorio. Con iniciativas como ésta, ADEL apuesta por generar oportunidades desde la infancia, fortalecer el arraigo al territorio y favorecer que el talento joven encuentre en la Sierra Norte un lugar donde formarse, emprender y desarrollar su proyecto de vida.






