Las asociaciones memorialistas de Navarra han convocado un acto de homenaje y recuerdo a las víctimas del franquismo que tendrá lugar este sábado, 18 de julio, a las 12:00 horas en la Plaza de San Francisco de Pamplona. La movilización coincide con el 90 aniversario del golpe de Estado de 1936 y busca rendir tributo a las personas que sufrieron la represión de los militares, carlistas y falangistas en la Comunidad Foral.
El asesinato de Rodríguez-Medel y el inicio de la represión en Navarra
El colectivo convocante recuerda que el 18 de julio de 1936 se inició una época de terror en el territorio foral. Aquella misma tarde, en el antiguo cuartel de la Guardia Civil de Pamplona —ubicado entonces en los números 12 y 14 de la calle Ansoleaga—, fue asesinado el comandante José Rodríguez-Medel.
Mientras el general Emilio Mola ordenaba el inicio de la sublevación militar contra la Segunda República, Rodríguez-Medel se mantuvo leal al orden constitucional y ordenó a las fuerzas bajo su mando concentrarse en Tafalla para repeler el golpe, motivo por el cual fue ejecutado en las propias dependencias policiales.
A partir de ese momento histórico, se desató una oleada represiva que se saldó con más de 3.700 personas asesinadas en Navarra y más de 30.000 personas represaliadas por defender ideas republicanas, de izquierdas, nacionalistas, anarquistas o feministas, así como por su vinculación a la defensa de los comunales, la justicia social y la educación pública. Las asociaciones memorialistas denuncian que el acuartelamiento de la calle Ansoleaga se convirtió en un espacio de detenciones, torturas y muertes, desde donde partieron muchos de los prisioneros que terminarían fusilados en montes, campos y cunetas navarras.
Exigencias de memoria histórica en Pamplona y derribo del Monumento a los Caídos
El acto convocado en el centro de Pamplona servirá también para trasladar una serie de reivindicaciones políticas y sociales a las instituciones públicas. Por un lado, la ciudadanía antifascista de Navarra exigirá la designación oficial del antiguo cuartel de la calle Ansoleaga como Lugar de Memoria Histórica, reconociendo su papel como centro de la represión franquista en la ciudad.
Por otro lado, los colectivos de memoria reiterarán su exigencia para que se proceda al derribo del Monumento a los Caídos de Pamplona. Las asociaciones señalan que este gran mausoleo constituye un símbolo de exaltación de los represores de la dictadura y carece de encaje en una sociedad democrática que busca la reparación, la verdad y la justicia para todas las víctimas del golpe militar.











