Treinta años después de su entrada en vigor, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales necesita una renovación urgente. Con ese mensaje, UGT y CCOO se han concentrado en Pamplona este martes 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, para exigir a la patronal y a los poderes públicos que adapten la legislación a los retos del siglo XXI.
Una ley que ya no responde a la realidad
Aprobada en 1995, la norma modernizó en su día el marco legal de la seguridad laboral en España, pero los sindicatos consideran que ha quedado desfasada. La digitalización, el cambio climático y el envejecimiento de la población trabajadora han transformado profundamente las condiciones de trabajo y los riesgos asociados a ellas. CCOO y UGT reclaman a todos los grupos parlamentarios que asuman su responsabilidad y aprueben una nueva ley, cuya tramitación ya se ha iniciado en el Congreso.
La salud mental, una pandemia silenciosa
Uno de los focos de la concentración ha sido la salud mental. Ambas organizaciones alertan de que el estrés, la ansiedad y la depresión vinculados al trabajo se han disparado sin que existan medidas efectivas para frenarlos. Señalan como causas directas el aumento de cargas y ritmos de trabajo derivado de las nuevas tecnologías, las jornadas prolongadas, las horas extra no remuneradas y la dificultad para conciliar vida laboral y familiar.
Enfermedades profesionales invisibles
Los sindicatos también han denunciado la infradeclaración de enfermedades de origen profesional, que califican de insoportable. Las evaluaciones de riesgos en muchas empresas presentan deficiencias a la hora de identificar patologías crónicas, lo que impide una vigilancia sanitaria adecuada y deja a numerosos trabajadores sin el reconocimiento y la protección que merecen.
"Nos va la vida en ello. Los accidentes y las enfermedades laborales existen, pero se pueden evitar. Exige prevención", han subrayado UGT y CCOO.








