El Pleno del Ayuntamiento de Bilbao ha dado un paso decisivo en la ordenación de su modelo de ciudad al aprobar de forma provisional la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Esta medida está enfocada directamente en la regulación de los alojamientos turísticos y las viviendas colectivas. Con este trámite administrativo, el expediente continuará su curso legal y será remitido a la Comisión de Ordenación del Territorio del Gobierno Vasco para la emisión del informe correspondiente antes de su aprobación definitiva.
Regulación de pisos turísticos y desarrollo urbano equilibrado en los barrios
El principal objetivo de esta reforma urbanística es funcionar como un instrumento que garantice el desarrollo equilibrado de la capital vizcaína. El consistorio busca reforzar la protección del uso residencial, favoreciendo que los inmuebles se destinen de forma prioritaria a domicilio habitual. Asimismo, la normativa pretende dar encaje legal a las nuevas modalidades habitacionales y asegurar unas condiciones mínimas de habitabilidad en equipamientos comunitarios, tales como las residencias de estudiantes.
La modificación del plan ya recibió el visto bueno inicial del Pleno municipal en enero de 2025 y se sometió a exposición pública hasta marzo de ese mismo año. Durante dicho periodo se organizaron cuatro sesiones de participación ciudadana en los distritos de Abando, Ibaiondo, Basurto-Zorrotza y Uribarri-Castaños, por ser las zonas con mayor incidencia de este tipo de hospedajes. El proceso se saldó con la recepción de 16 alegaciones, de las cuales cuatro han sido estimadas de manera parcial para realizar ajustes técnicos y aclaraciones normativas sobre las plantas bajas, las condiciones de habitabilidad y las excepciones de implantación, sin alterar el modelo regulatorio original.
Zonas saturadas de turismo y medidas de protección para el mercado del alquiler
La propuesta consolidada por el ayuntamiento mantiene un sistema de regulación diferenciada por áreas geográficas. De este modo, se aplicarán mayores restricciones en aquellos ámbitos urbanos donde exista una concentración más elevada de pisos turísticos. La normativa considera estas áreas de alta saturación como una realidad coyuntural. Por ello, la aprobación provisional habilita un mecanismo para revisar periódicamente y actualizar de forma rápida la delimitación de estas zonas de mayor concentración de habitaciones y viviendas de uso turístico.
Con la puesta en marcha de esta estrategia local, las autoridades municipales ratifican su intención de frenar los procesos de sustitución del uso residencial tradicional por actividades económicas. La meta final es garantizar una implantación ordenada del turismo que resulte totalmente compatible con la calidad de vida y el bienestar de los vecinos en los barrios de Bilbao.








