El Consejo de Gobierno ha aprobado hoy la orden de distribución de 37 millones de euros destinados a financiar las Ayudas de Emergencia Social (AES) en Euskadi durante el ejercicio 2026. Esta cuantía representa el 89,16 % del crédito total de 41,5 millones consignado en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma, permitiendo una inyección económica inmediata a las entidades locales para atender a los colectivos más vulnerables.
La decisión administrativa da cumplimiento al nuevo Reglamento de Ayudas de Emergencia Social aprobado el pasado febrero, el cual busca adaptar la normativa vigente desde 2011 a la realidad socioeconómica actual. Gracias a este marco regulador, el Ejecutivo puede adelantar la mayor parte de los fondos a comienzos de año, garantizando que los ayuntamientos dispongan de liquidez para tramitar las prestaciones con mayor agilidad y eficacia.
Cobertura de necesidades básicas y pobreza energética
Las AES son prestaciones económicas no periódicas diseñadas para unidades de convivencia con recursos insuficientes. El objetivo de estos fondos es paliar situaciones de exclusión social mediante el pago de gastos específicos que los beneficiarios no pueden afrontar por sí mismos.
Entre los conceptos subvencionables destacan:
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Gastos de alquiler y endeudamiento previo.
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Suministros básicos y lucha contra la pobreza energética.
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Necesidades primarias, mobiliario y electrodomésticos esenciales.
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Reparaciones o instalaciones urgentes en la vivienda habitada.
Gestión trimestral y regularización presupuestaria
El sistema de transferencias a los municipios se realizará con carácter trimestral, una vez fijados los límites presupuestarios correspondientes a cada localidad. Al finalizar el año, el Gobierno Vasco procederá a una regularización definitiva de los pagos, ajustando las cuantías en función de las ayudas que hayan sido efectivamente concedidas y justificadas por cada administración local.
Esta actuación se integra en el eje estratégico “Las personas en el centro” de la XIII Legislatura. Además de reforzar la cohesión social, la medida impacta directamente en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, especialmente en lo relativo al fin de la pobreza, la reducción de las desigualdades y la creación de comunidades sostenibles en el territorio vasco.






