Los activistas vinculados a la Global Sumud Flotilla (GSF) Lander Aurrekoetxea y Patxi Calleiras iniciaron este sábado a mediodía una huelga de hambre indefinida en el espacio cultural Katakrak de Pamplona, en el marco de una acción internacional descentralizada que se replica simultáneamente en Bilbao y en otros puntos del planeta. El motivo: exigir la liberación de los activistas de la flotilla Thiago Ávila y Saif Abu Shekek, retenidos por Israel.
En la propia rueda de prensa de presentación de la acción, celebrada frente a la Delegación del Gobierno en Pamplona, los activistas ya adelantaron que había una noticia que corría en paralelo: el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, estaba anunciando la liberación de ambos retenidos. Ante esa posibilidad, Lander Aurrekoetxea fue claro: si la liberación se confirma de forma fehaciente, la huelga de hambre quedará suspendida de inmediato, tanto en Pamplona como en Bilbao y en el resto de puntos de adhesión internacional.
El foco, en Gaza y en la flotilla
Más allá de la suerte de los dos activistas retenidos, los portavoces de la GSF insistieron en que el objetivo central de todas sus acciones es Gaza y la continuación de la misión de la flotilla, que en estos momentos se dirige a Turquía y desde allí pondrá rumbo a Gaza, previsiblemente en una semana. También reclamaron la liberación de los más de 9.000 prisioneros palestinos en manos de Israel, entre ellos niños, sanitarios, académicos y periodistas.
En todo caso, la movilización continuará. Las concentraciones diarias a las 12:30 horas en la Plaza de las Merindades de Pamplona seguirán adelante, y los activistas advirtieron de que retomarían acciones de presión si la flotilla volviera a sufrir ataques, interceptaciones o nuevas detenciones.



