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Navarra aprueba un nuevo Decreto-Ley Foral en respuesta a las consecuencias económicas de la crisis en Oriente Medio

Uno de los puntos destacados es la ampliación en un año del plazo para materializar la exención por reinversión de beneficios extraordinarios

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  • Las medidas se suman al Decreto-Ley Foral aprobado a principios de este mes, que recogía cuestiones de ámbito fiscal y ayudas directas a los sectores

El Ejecutivo foral ha dado luz verde este miércoles a un nuevo Decreto-Ley Foral que establece medidas fiscales para mitigar las consecuencias económicas de la crisis en Irán, tras el ataque de Estados Unidos e Israel. Estas acciones buscan aliviar la carga fiscal y fomentar la transición energética en Navarra, según informó el consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, durante una rueda de prensa.

Medidas fiscales para enfrentar la crisis energética

El consejero Arasti recordó que esta iniciativa se suma a un primer Decreto-Ley Foral que incluía medidas fiscales y ayudas directas a diversos sectores, con un paquete inicial de 70 millones de euros. Posteriormente, se firmó una Orden Foral que permitía aplazamientos excepcionales de deudas tributarias, con el fin de reforzar la liquidez de empresas y autónomos en el contexto internacional actual.

El nuevo decreto busca contrarrestar los efectos de la crisis energética y la inestabilidad en los mercados de materias primas derivados del conflicto. Con estas medidas, se pretende aliviar la carga tributaria, ofrecer seguridad jurídica y fomentar la transición energética, reduciendo así la vulnerabilidad de la economía navarra ante factores externos.

Extensión de plazos para exenciones fiscales

Uno de los puntos destacados es la ampliación en un año del plazo para materializar la exención por reinversión de beneficios extraordinarios, aplicable a contribuyentes cuyo plazo de reinversión finaliza en 2026. Asimismo, se prorroga hasta el 31 de diciembre de 2027 el plazo para la Reserva Especial para Inversiones (REI), para contribuyentes cuyo plazo de materialización finalice entre el 1 de enero de 2026 y el 31 de diciembre de 2027.

El consejero subrayó que esta medida busca evitar que los contribuyentes pierdan beneficios fiscales debido a retrasos en la ejecución de inversiones por causas ajenas a su voluntad, como la ruptura de cadenas de suministro o el encarecimiento de bienes de equipo.

Incentivos para la eficiencia energética

Además, se ha aprobado una medida que afecta al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, relacionada con la deducción por obras de mejora de la eficiencia energética en viviendas para el ejercicio 2026. Se amplía el plazo para realizar obras que reduzcan el consumo de energía primaria no renovable o la demanda de calefacción y refrigeración, incentivando la rehabilitación energética del parque residencial.

En lo que respecta a los Certificados de Ahorro Energético, se implementará una exención en la modalidad de Transmisiones Patrimoniales Onerosas (TPO). Esto elimina el coste fiscal asociado a la transmisión de estos certificados, facilitando así la canalización de fondos hacia proyectos de ahorro energético y dinamizando el mercado de la eficiencia energética.

Esfuerzos para mitigar el impacto de la crisis

Para el consejero Arasti, aunque algunas de estas medidas pueden parecer técnicas, desde Hacienda y el Gobierno de Navarra se consideran fundamentales para minimizar el impacto de la crisis en Irán en la ciudadanía navarra. Estas acciones forman parte de los esfuerzos continuos para garantizar que las consecuencias de la situación internacional se sientan lo menos posible en la región.

El Gobierno de Navarra sigue comprometido con la implementación de estrategias que fortalezcan la economía local y protejan a sus ciudadanos frente a las fluctuaciones del mercado global. Con estos nuevos ajustes fiscales, se espera ofrecer un respiro a los contribuyentes y fomentar un entorno más estable y sostenible para el futuro.

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